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jueves, 6 de noviembre de 2014

Néptuno, préstame el tridente

Neptuno, préstame el tridente
Fuente de Neptuno. Jardín de San Francisco.  León
 o te lo quito.
¡Quién fuera fuente!
Paciente agua, otoño indiferente.
 Hoja condescendiente.
 Yo soy viento. Y no puedo detenerme. A mi paso el agua se balancea
y me persigue su húmedo aliento.
Las hojas abandonan sus cómodos lechos,
se agitan voluptuosamente
 al oír los gemidos de las sirenas que me acompañan.
 Voy hacia el mar. Ellas saben.
Donde la nube.
Dame el tridente, Neptuno.

domingo, 10 de junio de 2012

Lumbre minera

ANA GAITERO. Canto Rodado. Diario de León. Revista 10/06/2012 
A Isabel Carrasco le da igual que le dedicaran una sonora pitada en las justas de Hospital de Órbigo y está encantada de la vida de que los mineros se le colaran en el Palacio de los Guzmanes. Menos mal que no le parecen antiestéticos, como los lazos que recuerdan a las víctimas de violencia machista en la fachada del palacio.
Que hablen de mí... aunque sea mal, decía un político de la primera oleada democrática. Y funciona. Pedro Muñoz, el alcalde de Toreno, sacó a pasear a Jaimito sobre las posaderas del ministro de Industria. Su fama de «cojunudo» se extiende por la red, como la pólvora por las carreteras cortadas.
El golpe de efecto del senador socialista Ibán García del Blanco quedó noqueado por los populares (y populistas) desahogos verbales contra el ministro canario. Se aliviaron a gusto. Morano y Muñoz. Son políticos de mucha testosterona y a mineros no hay quien les gane. Han levantado sus propias barricadas alzando la voz frente al silencio del Gobierno. En medio del mutismo de otros senadores y diputados del PP como Alfredo Prada, Eduardo Fernández, Arancha Miguélez y Luis Aznar.
García la mangó
Pero al presidente le da igual. Rajoy puso cara de me da igual cuando el senador socialista le exigió ponerse al frente del problema del carbón. García se ganó el sueldo en su minuto de gloria. Lástima que ocultara el casco en una bolsa de papel. Y encima de Mango, empresa que la acaba de mangar despidiendo a una leonesa por estar embarazada y querer formar una familia monomarental.
El reportero Tribulete, el del TBO, se habría puesto las botas esta semana. No en vano se reclamó su presencia en Botines el día de la lucha de los medios de comunicación: «¡Vuelve Tribulete y mételes un paquete!», decía la pancarta de un veterano del periodismo de antaño. Alfredo Vidal lleva a gala haber maquetado en el Diario de León la muerte de Franco. Lo harías a conciencia, Al Vidal, no vaya a ser el demonio...
Ni un pelo
Es que la cosa, desde la minería hasta la prensa pasando por la enseñanza, la sanidad y los servicios sociales, está muy fea. Cierran los pueblos: 18 aulas de la ESO se van al garete y hasta las oficinas del paro echan la chapa. La cosa está muy fea. Por los recortes y porque hay mucho disturbio suelto. En los últimos años los gobiernos se han afanado en reforzar la supuesta seguridad ciudadana con un aparato policial al que es fácil dar la vuelta y ponerle el traje de aparato represor. Ahí están, estos son.
La toma de Ciñera fue un aviso de hasta dónde pueden llegar la ley y el orden. El subdelegado del Gobierno, Juan Carlos Suárez-Quiñones, se ha tirado a la piscina en bomba y no se le ha movido un sólo pelo porque le tiró el salvavidas el delegado del Gobierno, Ruiz Medrano. Y ya vimos lo que dan de sí las barricadas de los populares rebeldes. Pedro Muñoz se bajó los pantalones al día siguiente y se arrastró sobre la alfombra del Gobierno. A Rajoy, por ahora, no le han tocado ni un pelo. Se empachan de Soria, pero no más. Fracaso estrepitoso de la estrategia vocinglera.
Gracias a la mina
El conflicto minero exhala mucha testosterona y tienen que salir las mujeres con su dosis de histórica solidaridad. A ellas nunca les da igual, aunque no hay mujeres en la mina. Sólo a cielo abierto. Son las mujeres de los mineros. Desde muchos frentes.
Faith, unity and discipline. Fe, unidad y disciplina. Es el consejo de Tahira Habeen, una paquistaní que está en León gracias a la mina. Es viuda de minero. Que tomen nota en León. Toda la provincia tiene alguna deuda con la mina. Todo el país debe algo a las minas, que fueron el motor de la industrialización.
Los mineros son un ejemplo de dignidad, con desgraciadas excepciones. Mi afecto y solidaridad para el compañero Manuel Félix agredido por un sobrado de testosterona. Ojito con estos elementos que pueden estropear una lucha a la que se debe sumar toda la provincia el día 18. Con permiso de Chicho S. Ferlosio y en recuerdo de la huelgona del 62: Hay una lumbre en las cuencas... que calienta a España entera...

lunes, 10 de enero de 2011

Queridas reinas magas

Recupero este texto (Queridas Reinas Magas) de la hemeroteca del Diario de León, 24 de diciembre del 2005 al hilo de un debate generado en facebook a raíz de una crítica de Ana Vicente al sexismo reinante en los juguetes: "Nos escandalizamos de los anuncios de detergentes, mientras nos pasa desapercibida una publicidad mucho más lesiva: en horario infantil la television. entre pocoyos -azules por supuesto-, y descerebradas Hannas Montanas, niños y niñas reciben sus correspondientes dosis de expectativas: barbies y cocinitas ante las extasiadas niñas, y velocísimos coches y monstruos de siete cabezas para los niños".
Y tiene toda la razón. Pero lo cierto es que las expectativas de nuestras hijas y de las de nuestras amigas van mucho más allá de lo que la ley del juguete dicta. No hay más fijarse en las estadísticas de la educación. Estoy viendo más problemas en la limitación que se impone a los chicos a la hora de jugar, sentir, pensar...
El rol femenino se ha ido transformado, para bien y para no tan bien; pero el masculino está un poco estancando. A algunos les va bien. A la generación de hombres que está en el poder. Esos son los que luchan, en silente resistencia, para que todo cambie y todo siga igual.
Por eso ahora nos toca actuar en las cosas concretas de cada día. Lo más sencillo. Lo más difícil. No callarnos. No quedarnos quietas. Dejar de ser niñas buenas.

De eso va esta carta que aún sigue vigente.

Queridas
reinas magas...
Queridas reinas magas:
Esta Navidad os toca a vosotras
recibir la carta de los deseos.
Ya era hora, direis. Pues sí, porque
la verdad es que siempre habeis estado
ahí, en el reino de las venturosas,
con vuestra rebeldía y vuestra
generosidad, macerando perfumes
fl orales, pero también amargos,
desde los tiempos del inexistente
jardín del Edén hasta aquí. Pocas
veces se os han reclamado vuestros
cofres fuera de los gineceos.
No tengo grandes cosas que pediros.
Pero sí muchas por las que
daros las gracias, especialmente
este año que viene, el 2006, en el
que aquí, en España, se cumplen
setenta y cinco años del reconocimiento
del derecho de sufragio a
las mujeres.
Decía Clara Campoamor, la gran
sufragista española, que era lo único
que nos había quedado de la II
República y no le faltaba razón,
aunque ahora que se van a cumplir
—vamos de aniversarios— 70 años
del comienzo de la Guerra Civil al
menos se empiezan a rescatar las
memorias de muchas de vosotras,
vuestros nombres y las hazañas
cotidianas que nunca os reconocieron.
Ni sois una, ni tres, sino un millón
por lo menos. Gracias a todas
por haber sido tan impertinentes
al transgredir los papeles que os
asignaron. La herencia que nos
habeis dejado es preciosa. A nosotras
nos toca ahora administrarla y
transmitirla sin dilapidarla.
Tenemos todos los derechos, sí. Y
estamos aprendiendo a ejercerlos,
que no es poco. Pero, las leyes no
son sufi ciente. La violencia hacia las
mujeres está demasiado arraigada
y se hace difícil de arrancar. Aquí,
como os decía, tenemos leyes que
nos protegen. Y aún así hay mujeres
y hombres que han decidido salir
a la calle cada lunes para poner
en evidencia cada nueva muerte
en la plaza de Botines de León.
Los «lunes sin sol» es una batalla
emprendida desde León contra la
complicidad del silencio.
Para estas mujeres y hombres que
no pierden la esperanza de poder
cambiar las cosas y que levantan
la voz contra el conformismo, sí
que os voy a pedir un regalo muy
grande. Son la conciencia de una
sociedad y la voz de las víctimas. Ya
no hay ninguna anónima, aunque lo
que queremos es que no haya víctimas.
Ni aquí, ni en Ciudad Juárez,
ni en Guatemala...
¡Qué grande se me hace el mundo
cuando pienso en la cantidad
de problemas que hay por
solucionar! Y, sin embargo, toda
la felicidad del mundo se puede
guardar en un recuerdo de la infancia,
que es la única patria de las
personas. Pero el mundo está lleno
de vallas.
Yo creo que la Navidad se inventó
para salvar un pedazo de esa patria
universal en la que no entran las
vallas. Y os pido, queridas reinas
magas, que se lo regalais a todos
los niños y niñas del mundo estas y
todas las navidades. Sé que tendreis
muy en cuenta esta petición.
Hay un recuerdo que guardo
amorosamente. Me gustaría que
me ayudarais a conservalo.
Entonces, calentábamos las zapatillas
de andar por casa en el horno
de la cocina económica. Daba un
gusto tremendo calzárselas después
de quitarse los zapatos, sobre
todo cuando estaban calados.
Se acercaban las Navidades y sacábamos
de una bolsa de plástico
las fi guritas de pastores con ovejas,
reyes con camellos, virgen con niño,
san josé y cuna de paja, carpintero
con banco, mujeres lavanderas, un
angelito, herodes y algún romano
despistado. Era un momento mágico,
en el que fabricábamos montañas
con carbón y nieve con harina.
El agua brotaba de un espejo o del
papel de plata del chocolate con leche,
pues no se había inventado el
«albal» y las ovejas pastaban sobre
el musgo que arráncabamos en los
costados de las bodegas.
La vida gira y las cosas han
cambiado mucho. Pero cada año
hay una caja que abrir para sacar
las fi guras guardadas con primor
(y con pereza) el año anterior. Sé
que esto no durará más que una
infancia.
Por eso es una suerte haber descubierto
que existís. Podremos
seguir, como Penélopes, haciendo
y deshaciendo la madeja. Tejiendo
con el hilo de los deseos y de la
sororidad.

A. Gaitero